Por: Manuel Viera
Presidente
Cámara Minera de Chile

El precio del cobre sigue una escalada alcista y eso da un respiro a las alicaídas arcas fiscales del país y es una buena noticia para Chile.
 
El precio del cobre es considerado un barómetro de la economía mundial, puesto que sus variaciones sugieren mayor crecimiento global o una recesión inminente de modo que para muchos economistas es un catalizador de la economía mundial.

Además, el cobre resulta atractivo para los traders debido a la amplia volatilidad y liquidez que conlleva. Dentro de los factores que influyen en el precio del metal rojo, destacan, los costos de producción de la minería, así como también cambios en la oferta y demanda;  los bajos niveles de los inventarios, y el apetito aparentemente insaciable de China por las importaciones de cobre refinado;  el juego especulativo de los inversionistas y los fondos que se han volcado al metal rojo.  

El commodity volvió a subir el lunes 30 de noviembre, transándose en US$3,481 la libra contado `grado A`, el valor más alto del metal rojo desde el 22 de mayo de 2013, cuando se cotizó en US$/lb 3,3929 en la Bolsa de Metales de Londres. Actualmente es el mayor valor que registra en 7 años desde el 17 de enero de 2014,

Desde Bloomberg informan que los inventarios de cobre han caída casi 20% en los últimos meses en gran medida por la demanda que está teniendo China. Lo anterior no era previsto por el mercado, ya que generalmente -por ser invierno- los inventarios se acumulan en las bodegas del gigante asiático

Los factores que tienen al precio del cobre en alza son los inventarios de cobre han caída casi 20% en el últimos meses en gran medida por la demanda que está teniendo China.

Los problemas en la oferta de los principales productores mundiales; los incentivos y medidas de reactivación de China; la fuerza y reactivación de los fabricantes chinos empujan la demanda al alza; los retrasos en los nuevos proyectos; por  las noticias de la vacuna del COVID-19; el impacto en las elecciones de Joe Biden en USA, y su prometido paquete de estímulo “verde”.