LOS ANDES ,.- Con profunda emoción de verse enfrentados al momento de terminar definitivamente la etapa del colegio, los estudiantes de cuarto año medio del Liceo Mixto Bicentenario de Excelencia Los Andes tuvieron junto a sus padres, como seguramente en muchas ocasiones lo soñaron,  una merecida ceremonia de licenciatura.

Como nunca antes, debido a la pandemia, este año las licenciaturas se dividieron en 21 ceremonias con un aforo no mayor a las 30 personas, considerando a la totalidad de los asistentes que llegaron hasta el amplio gimnasio número 1 del colegio. Sin duda, se trató de un enorme despliegue organizativo por parte del establecimiento que quiso brindar a sus alumnos una despedida inolvidable, más aún, considerando los difíciles momentos que debieron vivir este año, sin clases presenciales y muchos con dificultades económicas, como consecuencia de los estragos causados por el Covid 19 en el mundo del trabajo.

“Estoy feliz y agradecida del colegio en este instante, porque mi hijo ha cumplido una de las metas de su vida. A través de los niños uno se da cuenta como pasan los años”, manifestó Ana Sandoval con nostalgia, junto a su hijo Gustavo Díaz. “Estoy súper contento porque con mis compañeros, con quienes siempre nos hemos apoyado, pasamos esta etapa de la vida. Tengo tristeza de abandonar este colegio, donde viví buenos momentos, siempre los voy a extrañar”, aseguró el joven.

La señora Mirta Iturrieta, en tanto, sostuvo que “para nosotros como apoderados es muy bonito que en un año tan difícil se conservara la ceremonia de licenciatura. Me emociona que el colegio se haya preocupado de realizarla y estoy muy agradecida de todos los cuidados que esta institución nos dio durante estos años”. Martín Fuentes, hijo de la señora Mirta, coincidió con ella en la felicidad por dar por superada esta etapa de la vida. “Estoy emocionado de poder estar acá con mi familia y sé que voy a extrañar la rutina de venir al colegio y de estar con mis amigos”, indicó el adolescente.

Finalmente, Gigliola Eyzaguirre afirmó que en este momento sus sentimientos son de orgullo por su hijo y nostalgia por abandonar el colegio. “Pensábamos que no iba a haber ceremonia de licenciatura, pero gracias a Dios se pudo hacer. Aunque breve ha sido muy emocionante”, indicó la feliz mamá. Por su parte, su hijo Andrés fue enfático en asegurar que “estos años en el Mixto han sido de buenos momentos junto a los profesores y mis compañeros. También, agradezco la preocupación que han tenido por nosotros en estos meses de pandemia”, concluyó el joven..