Gracias a proyecto “Huertos urbanos en espacios confinados”, que lideró Facultad de Ingeniería de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), vecinas…

A la producción de hortalizas se dedicará una red de mujeres de El Rungue, en la zona norte de la Región de Valparaíso, tras finalizar el proyecto “Huertos urbanos en espacios confinados”, liderado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Playa Ancha. 

La iniciativa, encabezada por la Dra. © Ximena Espinoza Ortiz, contó con financiamiento de la Dirección General de Vinculación con el Medio UPLA, y le permitió a quienes integran la Junta de Vecinos adquirir competencias y conocimientos sobre la producción de huertos considerando una mirada medioambiental y tecnológica. 

CONTINUA ALIANZA CON LA UPLA

María Obregón Torres, tesorera de la Junta de Vecinos de El Rungue y principal nexo con las mujeres del sector, recalcó que esperan mantener esta alianza con la UPLA, que viene del 2019, con objeto de hacer un vivero comunitario a través de la postulación a fondos concursables, y cultivar plantas medicinales libres de contaminación.

“Para allá va nuestro enfoque: poder sacar vegetales y hierbas aromáticas libres de contaminación, por eso postulamos para elaborar un vivero con todas las tecnologías que ellas (profesoras) nos han enseñado porque igual es bueno aprender y avanzar. No nos podemos quedar como antiguamente que uno tiraba las cosas a la tierra no más y si salían bien y si no, ahí no más quedábamos. Ahora nos están enseñando también el riego por goteo, entonces estamos haciendo hartas cosas para poder salir adelante y ganarle a esto”, expresó la dirigenta.

La Dra. © Espinoza se mostró muy contenta de trabajar por segundo año consecutivo con las vecinas de El Rungue y aprovechar las competencias ganadas en el proyecto anterior, en el que conocieron los atributos de la planta Sarcocornia Neei, cuyas raíces absorben metales pesados del suelo. Fueron esos conocimientos la base para apoyarles, en plena pandemia, con la generación de cultivos libres de contaminación, dado que muchas de ellas tienen huertos en sus casas.     

“El grupo de profesores y estudiantes que conforma este proyecto se encuentra muy satisfecho por los logros obtenidos por las integrantes de la comunidad de El Rungue, ya que pudimos en un inicio superar barreras tecnológicas y avanzar para obtener quizás el resultado más relevante, y es que estas personas están cada día más conscientes de que sus suelos están contaminados con metales pesados y por lo tanto deben aprender a realizar estos cultivos en espacios confinados, y eso es un tremendo avance”, aseguró la coordinadora docente de Ingeniería Civil Ambiental UPLA. 

INVERNADERO La decana suplente de la Facultad de Ingeniería y parte del equipo multidisciplinar del proyecto, Mg. Verónica Meza Ramírez, adelantó que seguirán trabajando con ellas para reforzar los conocimientos adquiridos. En esa línea, esperan adjudicarse recursos para construir un invernadero en el que controlen variables termodinámicas y se pueda aislar la contaminación,

con el objetivo de tener un modelo de negocio comunitario que permita producir plantines de hierbas aromáticas y medicinales para su venta y que cuenten con la certificación de la UPLA como libre de metales.

Durante la pandemia, vecinas de El Rungue aprendieron a medir variables ambientales como temperatura, humedad del suelo y del aire, a partir de sensores (arduinos); identificar tipos de suelos del sector y escalas absolutas y relativas de temperatura, además de realizar cambios de unidades entre ellas; georeferenciar suelos mediante GPS y elaborar bitácoras detalladas del consumo de hortalizas a nivel familiar.