En horas de la tarde de este martes, el Presidente Sebastián Piñera, encabezó el inicio de obras del proyecto minero Rajo Inca, que dará continuidad a la División Salvador de Codelco, en la región de Atacama, ceremonia en la cual participó también el biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet.

El Presidente Piñera sostuvo que, “Las obras de este proyecto se iniciaron en mayo de este año, pero por razones de la pandemia no pudimos inaugurarla. Hoy día estamos muy contentos de poder desechar ese fantasma que acechaba a estas tierras y darle esa tranquilidad y esa proyección que significan 47 a 50 años por delante porque hoy estamos a callando esos temores”.

Este proyecto, contempla una inversión de US$1.383 millones que ayudará a impulsar el desarrollo minero del país, extendiendo la vida útil de la faena minera por 47 años, cambiando el método de extracción a rajo abierto de los recursos del yacimiento principal, Indio Muerto, que históricamente se había explotado en forma subterránea. Sobre esto Piñera indicó que, “Rajo Inca es un proyecto innovador porque va a cambiar la forma tradicional en que se explotaban los minerales en esta tierra que era subterránea y va a ser un, como su nombre lo indica, un rajo abierto sobre la superficie, y va a permitirnos una nueva vida en este mineral”.

En cuanto a los puestos de trabajo que generará Rajo Inca, el Presidente sostuvo que, “va a generar durante la etapa de construcción 2.400 puestos de trabajo y durante su etapa de explotación cerca de 1.000 puestos de trabajo que van a significar que muchas familias chilenas van a poder, gracias a su trabajo, mirar el futuro con optimismo, con fe, con esperanza”.

Este proyecto obtuvo su Resolución de Calificación Ambiental favorable a principios de 2020 y pretende alcanzar su máxima producción en 2023. En su totalidad, se busca extraer alrededor de 561 millones de toneladas de mineral sulfurado y 297 toneladas de mineral oxidado.

Rajo Inca permitirá que El Salvador siga existiendo. Su puesta en marcha dará acceso a unas reservas calculadas en 796 millones de toneladas con una ley de 0,59% (según Cochilco, a 2017 la ley promedio de los yacimientos chilenos es de 0,65%). Si este proyecto no se ejecutaba, las actuales reservas de esta división se agotaban en 2021.

Además, la División Salvador necesita una transformación adaptativa, que comienza por modificar las actuales prácticas de trabajo para instalar procesos productivos y eficientes; incorporar tecnología y aumentar la productividad en un 100% respecto de la actual, entre otras cosas.

De acuerdo a la cuprífera, se estima que, mientras esté operando, su contribución a la tasa de ocupación directa e indirecta en las comunas de Diego de Almagro y Chañaral será de 8,9%. Y su aporte al Producto Interno Bruto Regional se calcula en 3%. A nivel nacional, por cada dólar invertido en Rajo Inca se generarán 6,2 dólares para el Estado chileno durante la vida útil del proyecto.