La parlamentaria del distrito 6 utiliza material amigable con el medio ambiente, para hacer difusión de su camino hacia la reelección.

Con el propósito de no contribuir a las toneladas de basura que año a año dejan las campañas electorales por residuos de propaganda y desarrollar acciones respetuosas con el planeta, la parlamentaria del distro 6, Carolina Marzán, quien va a la reelección, decidió realizar una campaña consciente y amigable con el medio ambiente: todas sus palomas y folletos son 100% reciclables y biodegradables.

Si bien es común que candidatas y candidatos recurran a las palomas de PVC para hacer difusión de sus campañas en la vía pública, la parlamentaria decidió optar por el cartón.

“Hemos desarrollado una campaña consciente y ecológica. La huella de nuestro trabajo es acorde a nuestra naturaleza, que nace desde la emoción, desde el amor que forjamos al estar al servicio de la comunidad y, por lo tanto, al servicio de nuestra madre tierra.

Todas nuestras palomas son de cartón, que es uno de los materiales con menor impacto medioambiental, es 100% reciclable y biodegradable”, dijo la diputada y candidata Carolina Marzán.

La parlamentaria agregó que “una vez finalizada nuestra campaña, serán donadas a recolectores base de mi querido distrito 6. Debemos respetar y escuchar el llamado de nuestro planeta, con respecto al daño que le hemos generado y, el plástico, que es tan utilizado en el diseño de palomas, lo daña tremendamente. Es tiempo de tomar consciencia de las toneladas de basura electoral que dejan las elecciones. Por eso nuestra campaña es consciente y ecológica”.

La diputada aclaró que utilizar palomas de cartón y el llamado a la consciencia ecológica que ello representa, también se sustenta en que el plástico más común utilizado en palomas de propaganda política es el PVC: material difícilmente reciclable y de alta contaminación.

Cabe señalar, que la ONG Oceana, en su propuesta para limitar la generación de productos desechables y regular los plásticos, señala que, en Chile, se consume aproximadamente un millón de toneladas de plástico al año, de las cuales solo un 8,5% se recicla. De este porcentaje, apenas un 1,4% corresponde a plásticos domiciliarios.