Por Felipe Rodríguez Gómez

Una frase, se hizo famosa en la elección de Estados Unidos, que enfrentaba a Bill Clinton, representando a los Demócratas y  a Jorge W Busch, por los Republicanos. Entre tanto debate, comentan que un asesor dice en una reunión muy coloquial; “Es la economía m…”

Esto, para graficar que lo que iba a marcar la diferencia en la voluntad electoral de los norteamericanos sería la economía y como, afectaba en los asuntos domesticos.

Si quisiéramos traer a nuestro país esta situación hoy, ese asesor, podría decirle al Presidente y a la Oposición; “Es la delincuencia m…”. Quiero traer este tema, porque la clase política se ha enredado en una discusión teórica acerca de las revindicaciones del Pueblo Mapuche, el derecho de migrantes y hasta una refundación de las policías.

Ninguno de estos temas esta mal conversarlos y debatirlos. Sin embargo, hay algo que cruza la discusión y que se percibe desde Arica a Punta Arenas, como dice el himno de un popular club del fútbol chileno y reitero, me refiero a la delincuencia.

El problema en el norte no es la Migración por si misma, es la delincuencia y el crimen organizado, más allá de sus nacionalidades, sean chilenos, colombianos o venezolanos, el eje es el mismo. En la Araucanía, el problema no son las legitimas peticiones del Pueblo Mapuche, sino el crimen organizado, narcotráfico y terrorismos que se esconde tras esa causa.

Lo mismo ocurre en la capital, el problema no son las demandas de los estudiantes o de algunas personas que buscan vender en la vía pública, es nuevamente la delincuencia y las verdaderas mafias que se han formado.

En ese sentido, es por ahí donde deben ir las políticas públicas, reformar las policías, claro entregándoles mas herramientas y capacitación para enfrentarse a fenómenos que son derechamente nuevos y que si no los atajamos a tiempo el cambio de ciclo, puede ser mucho más complejo.