el proyecto que pone el foco en la flora y fauna de Atacama y su peligro de extinción.

Desde la ciudad de Huasco en la región de Atacama y vinculándose tanto con la población local, con especial enfoque en los y las niñas de la comuna, el proyecto FONDART “Especie Endémica Desconocida (EED)” finalizó su proceso, haciendo entrega a la comunidad de diversos productos, entre los que destaca un disco EP con tres canciones, realizadas por el artista Sebastián Moreno Triviño y diversas colaboraciones.

Enmarcado en el FONDART 2021 y financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en la línea de Fomento a la Memoria e Identidad Cultural de Atacama, el proyecto EEP ha logrado llegar a buen puerto, haciendo una devolución a la comunidad escolar local, desde el jardín infantil “Mi Pequeño Olivito”, donde los y las niñas han podido ser parte integral de este proceso.

Natalia Astorga Vera, coordinadora y representante legal de EED, nos cuenta que “este proyecto ya está en la etapa final, se hizo la devolución a la comunidad escolar, que era el compromiso que nosotros adquirimos. En este caso, se había firmado una carta de compromiso con el Jardín Infantil ‘Mi Pequeño Olivito’, entonces fue en este proceso en que Sebastián Moreno, pudo ir y hacer un primer acercamiento de manera presencial con las educadoras y con ellas se generó la estrategia para bajarlas a una metodología en que la Primera Infancia pudiera tener cercanía con las especies”.

El artista Sebastián Moreno Triviño, también se refirió al proceso, señalando que “este proyecto ha pasado por muchos procesos. Desde el levantamiento de la información, trabajar con la comunidad de ‘La Arena’ de Huasco Bajo y presentarles un material en que ellos pudiesen conectar con nuestro proyecto y también con sus propias memorias, para tener un panorama acerca del sentimiento o la relación que tenía esta comunidad con los seres que habitan el desierto, en especial con estas especies. Creo que de ahí nació un tema bien interesante, que tiene que ver con el habitar y eso después había que traducirlo a las canciones”.

Porque no sólo el trabajo con los y las estudiantes del jardín infantil fue fundamental, sino también el reconocimiento de las especies ante la comunidad, que motivó el trabajo del proyecto EED. Así nos señala Sebastián Moreno, que “luego viene el proceso de crear, de darle forma y de ahí nacen estas tres canciones que forman este pequeño mini álbum. Lo que tiene este EP es esa reunión de tres paisajes. Después lo empezamos a separar en los tres terrenos que queríamos revisar: Playa Brava, donde habita la Menonvillea minima; La Conchería y el sector de Las Lozas, donde está la Gyriosomus kulzeri. Y luego la quebrada de “La Arena” y el sector del cerro Mamalluca, en Huasco Bajo, donde se encuentra la Liolemus nigromaculatus, que es un saurio del Desierto de Atacama, muy bello, con colores muy llamativos”.

La importancia de la reivindicación de estas especies es fundamental, como nos señala Natalia Astorga, ya que “tomamos algunos elementos científicos, que es parte de la investigación y se tuvo que generar esta metodología para hacer una bajada a Primera Infancia, pero el foco está en entregarlo a la comunidad, pero no tomándolo desde la mirada científica. Justamente lo que buscamos es traducirlo para democratizar la información y hacerlo en este lenguaje mucho más amigable y dinámico, en formato audiovisual, para que tenga una primera llegada y acercamiento a la comunidad”.

El EP y sus temas

“Son tres canciones: Especie endémica desconocida, Al borde de la extinción y Círculos. Son canciones que están hechas para y por amigos. Hay colaboradores dentro del espacio, dos grandes amigos: Jimmy Watkins y Rodrigo Muñoz, que han trabajado en estas canciones. Jimmy hizo los bajos de algunas partes de las canciones y la sintetización de los ritmos las hizo Rodrigo. Es entretenido trabajar con tus compañeros, con ex – colegas y que pueda resultar algo como ex – corpóreo de uno. No es una pieza física, pero sí es un espacio en el que en el sonido está vivo”, nos cuenta Sebastián Moreno Triviño acerca de su experiencia en el mundo de la música, aparte de su trabajo anterior con la pintura.

Y profundiza un poco más en este aspecto, señalando que “todos los trabajos anteriores han sido aprendizaje para empezar a descubrir qué puedo hacer con la voz, los programas digitales, trabajando con sintetizadores y las múltiples opciones que te permite la tecnología hoy en día para poder sintetizar sonidos. Ahora todo está transformándose en algo más complejo. Yo originalmente me dedicaba a hacer pinturas y este paisaje que yo antes pintaba, lo puedo traducir a una suerte de transición de sonidos y de ritmos. Creo que es muy entretenido hacer ese juego”, finaliza Sebastián.