SAN ESTEBAN.- Sobre la crisis hídrica en el sector La Florida, comuna de San Esteban
Hoy estuvimos en terreno en el sector de La Florida, junto a vecinos y vecinas, muchos de ellos adultos mayores, constatando una realidad que duele y que indigna: ocho viviendas no cuentan con aguas de regadío, mientras a menos de cien metros el agua se desperdicia, corre por el asfalto y deteriora calles y veredas.
En los patios de estas familias, los árboles frutales están al borde de secarse.
Lo que debería ser sustento, historia y vida para el territorio, hoy está amenazado por la falta de acceso al agua.
Resulta injusto que vecinos de la tercera edad deban trasladar agua en baldes para mantener sus hogares y sus cultivos, mientras el recurso hídrico se pierde sin control. Esta situación evidencia las profundas desigualdades del modelo de gestión del agua y el impacto real que tiene en las comunidades rurales.
Valoramos el apoyo municipal, pero esta problemática supera el ámbito local.
Estamos frente a un tema ético y de derechos humanos fundamentales: el agua no puede seguir siendo tratada solo como un bien privado, sino como un derecho básico garantizado por el Estado.
¿Dónde está la respuesta efectiva de los organismos públicos frente a las familias que viven de la tierra, de la autoalimentación y de la economía local?
No podemos normalizar la impunidad hídrica.
No podemos permitir que el abandono y el derroche estén por sobre la dignidad de las personas y la vida del territorio.
La defensa del agua es la defensa de nuestros adultos mayores, de nuestra tierra y del futuro de San Esteban.
Rafael Reyes Fuenzalida
Concejal y escritor
Comuna de San Esteban
DECLARACIÓN PÚBLICA
Sobre la crisis hídrica en el sector La Florida, comuna de San Esteban
Hoy estuvimos en terreno en el sector de La Florida, junto a vecinos y vecinas, muchos de ellos adultos mayores, constatando una realidad que duele y que indigna: ocho viviendas no cuentan con aguas de regadío, mientras a menos de cien metros el agua se desperdicia, corre por el asfalto y deteriora calles y veredas.
En los patios de estas familias, los árboles frutales están al borde de secarse.
Lo que debería ser sustento, historia y vida para el territorio, hoy está amenazado por la falta de acceso al agua.
Resulta injusto que vecinos de la tercera edad deban trasladar agua en baldes para mantener sus hogares y sus cultivos, mientras el recurso hídrico se pierde sin control. Esta situación evidencia las profundas desigualdades del modelo de gestión del agua y el impacto real que tiene en las comunidades rurales.
Valoramos el apoyo municipal, pero esta problemática supera el ámbito local.
Estamos frente a un tema ético y de derechos humanos fundamentales: el agua no puede seguir siendo tratada solo como un bien privado, sino como un derecho básico garantizado por el Estado.
¿Dónde está la respuesta efectiva de los organismos públicos frente a las familias que viven de la tierra, de la autoalimentación y de la economía local?
No podemos normalizar la impunidad hídrica.
No podemos permitir que el abandono y el derroche estén por sobre la dignidad de las personas y la vida del territorio.
La defensa del agua es la defensa de nuestros adultos mayores, de nuestra tierra y del futuro de San Esteban.
Rafael Reyes Fuenzalida
Concejal y escritor
Comuna de San Esteban