Unión Española, con el respaldo de Deportes Iquique, inició los preparativos para recurrir a la justicia ordinaria con el objetivo de mantenerse en Primera División, una decisión que generó reacciones inmediatas al interior de la dirigencia del fútbol chileno.
La estrategia legal de ambos clubes será encabezada por el abogado Cristóbal Osorio. Desde la ANFP, en tanto, surgieron duras advertencias hacia los “hispanos” y los “dragones celestes” ante la eventual presentación de una orden de no innovar que podría frenar el inicio de la Liga de Primera.
El movimiento fue recibido con molestia al interior del organismo rector del fútbol nacional y entre los clubes que lo integran, especialmente por las consecuencias que podría tener una eventual paralización del torneo. Dirigentes advirtieron que cualquier intento de detener el campeonato pondría en riesgo los acuerdos vigentes y provocaría un daño severo a la actividad.
Asimismo, desde la dirigencia se planteó que, de persistir esta postura, podría someterse a votación la desafiliación de Unión Española e Iquique, bajo el argumento de que desconocen normativas que previamente aprobaron. También se evalúa la aplicación de sanciones a dirigentes específicos involucrados en el proceso.
Otro punto de preocupación manifestado internamente apunta al rol que tuvo la dirigencia de Unión Española en acuerdos previos, lo que agrava el escenario frente a una eventual acción judicial que afecte el normal desarrollo del torneo.-