Balance de Semana Santa en Atacama: Más de 2.700 controles y un conductor sorprendido a 182 km/h.-

REGION DE ATACAMA.- Sin víctimas fatales, pero con un intenso despliegue operativo en las rutas, cerró el fin de semana largo en la Región de Atacama.El Prefecto de Carabineros, Teniente Coronel Marcelo Ramírez, entregó el reporte de las jornadas de Semana Santa, destacando una cifra que genera alarma, un automovilista fue detenido tras ser detectado circulando a más de 180 kilómetros por hora.

Desde las 15:00 horas del pasado jueves, Carabineros instaló 19 puntos de control estratégicos en toda la región.

El despliegue se tradujo en 2.725 fiscalizaciones, las que incluyeron un fuerte componente de testeo preventivo.

Según detalló la institución, se practicaron 1.323 exámenes de alcohol y nueve narcotest, estos últimos permitieron sacar de circulación a dos conductores que lo hacían bajo los efectos de la cocaína.

En cuanto a la labor administrativa, se cursaron 268 infracciones de tránsito. Las causas más recurrentes detectadas por los efectivos policiales en Atacama fueron la conducción sin licencia, el exceso de velocidad y mantener el permiso de circulación vencido.

El balance arrojó un total de cuatro detenidos por conductas de riesgo al volante. uno por estado de ebriedad, uno por influencia del alcohol y los dos mencionados por consumo de estupefacientes.

A ellos se sumó un quinto detenido por infracción gravísima a la Ley de Tránsito, al ser sorprendido en plena ruta a una velocidad de 182 km/h, superando por más de 60 kilómetros el límite permitido.

Siniestralidad vial Respecto a la seguridad en las vías, la región registró seis siniestros viales durante el periodo festivo. Como consecuencia de estos hechos, dos personas resultaron lesionadas, una de carácter grave y otra leve, sin que se tuvieran que lamentar víctimas fatales en las rutas de la zona.

El servicio también contó con la colaboración de Senda a través de dos operativos conjuntos, donde se practicaron 16 exámenes adicionales, reforzando la estrategia preventiva de un fin de semana que, a pesar del alto flujo vehicular, mantuvo la cifra de mortalidad en cero.