El proyecto C20+ de Collahuasi (Tarapacá) incorpora una planta desaladora de 1.050 l/s y una impulsión de 195 km hasta 4.400 msnm. Con US$1.000 millones, busca asegurar continuidad operativa sin usar agua continental.
Producir más cobre con menos presión sobre las cuencas se está convirtiendo en una condición clave para mantener la competitividad minera en el norte de Chile. En un escenario donde la demanda mundial del metal seguirá al alza —la UNCTAD estima un incremento superior al 40% hacia 2040—, el proyecto C20+ de Collahuasi aparece como uno de los casos más relevantes de infraestructura hídrica para sostener producción sin recurrir a fuentes continentales en una región marcada por la escasez.
La iniciativa, denominada Desarrollo de Infraestructura y Mejoramiento de Capacidad Productiva de Collahuasi (C20+), considera una inversión de US$1.000 millones, se ejecuta en la Región de Tarapacá y apunta a extender la operación por 20 años, con un componente central: una planta desaladora de 1.050 litros por segundo y un sistema de impulsión de 195 kilómetros desde la costa hasta la faena en altura.
Desalación a gran escala: 1.050 l/s para asegurar continuidad operacional
El corazón hídrico de C20+ es una planta desaladora de 1.050 l/s, encargada a ACCIONA, que incorpora obras marinas, pretratamiento, ósmosis inversa y postratamiento para garantizar disponibilidad de agua en una zona de alta restricción hídrica.
Desde la compañía, el gerente de Desarrollo de Negocios, Waldo López, planteó que “el agua es hoy un insumo tan crítico como la energía”, y que la competitividad de Chile puede verse afectada no por falta de mineral, sino por falta de certeza operacional en el suministro hídrico. En esa línea, destacó el concepto de “cobre verde” y la creciente exigencia de trazabilidad: producir cobre con presión sobre cuencas locales puede implicar una “penalización reputacional” en mercados internacionales.
La entrada en operación del sistema de desalación está prevista para 2026, junto con herramientas de gestión orientadas a eficiencia y confiabilidad: digitalización avanzada con “gemelos digitales”, optimización del uso de químicos y energía en tiempo real, y mantenimiento predictivo para asegurar alta disponibilidad operativa.
195 kilómetros desde Patache a 4.400 metros: la impulsión que conecta costa y cordillera
El proyecto contempla además un sistema de impulsión de aproximadamente 195 km que llevará el agua desde la costa de Patache hasta la operación minera ubicada a 4.400 metros de altura, obra desarrollada por Techint Engineering & Construction.
Ignacio Fuentes, Business Development Manager de Techint E&C, explicó que en este tipo de iniciativas la selección del trazado es determinante para reducir riesgos constructivos y optimizar costos: disminuir pendientes permite bajar la cantidad de estaciones de bombeo y, con ello, el CAPEX. Para ello se utilizan modelos topográficos 3D, simulaciones hidráulicas y caracterización detallada de suelos.
Como hitos recientes, se mencionó la energización de cinco estaciones de bombeo, paso clave para iniciar pruebas hidráulicas y avanzar hacia la puesta en marcha del sistema.
Tecnología para operar en condiciones extremas: SCADA, IoT y equipos anticorrosión
Tanto la planta como el ducto de impulsión requieren soluciones específicas para operar en condiciones costeras y cordilleranas, con alta salinidad, viento y variaciones extremas de temperatura. En el caso de las estaciones de bombeo, Techint destaca el uso de bombas de alta eficiencia con variadores de frecuencia, además de SCADA avanzado para monitoreo y control remoto, integrando sensores IoT para anticipar fallas a partir de variables como presión, temperatura y vibración.
En la línea de impulsión se incorporan tuberías de acero con recubrimientos anticorrosivos diseñadas para altas presiones y para reducir riesgos ambientales, complementadas por una arquitectura digital que habilita operación centralizada y predictiva.
Congreso ACADES 2026: por qué C20+ se transforma en caso emblemático
C20+ será uno de los proyectos que se abordarán como caso de estudio en el próximo Congreso ACADES 2026, precisamente por su enfoque en asegurar agua para la minería sin extraer recursos hídricos continentales. En términos estratégicos, el mensaje es claro: la desalación y el reúso masivo dejan de ser un costo “accesorio” y pasan a ser infraestructura crítica para continuidad operacional, licencia social y competitividad exportadora