Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en las personas mayores, una realidad que refleja no solo el envejecimiento de la población, sino también la acumulación de factores de riesgo a lo largo de la vida. Condiciones como hipertensión, diabetes, tabaquismo, mala alimentación y sedentarismo generan un daño que se va acumulando en el sistema circulatorio, cuyo impacto se vuelve más evidente en la vejez con el paso de los años.
Esta situación se agrava en contextos de mayor vulnerabilidad social, donde las barreras de acceso a la atención de salud, a medicamentos, a una alimentación saludable y a espacios para la actividad física dificultan la prevención y el control de estas enfermedades. Así, la desigualdad social se traduce directamente en desigualdad en salud.
En quienes ya presentan enfermedades crónicas, la situación es aún más compleja. La fragilidad propia de la edad, lo que se traduce en una menor capacidad de respuesta del organismo frente a situaciones de estrés, sumada a la presencia de múltiples patologías, aumenta el riesgo de complicaciones, hospitalizaciones y deterioro de la calidad de vida.
A lo anterior también se suman brechas importantes en el diagnóstico oportuno, tratamiento y seguimiento, especialmente en personas con menor nivel socioeconómico o que viven en zonas con menor acceso a servicios de salud, lo que también entrega resultados desfavorables.
Frente a este panorama, resulta relevante fortalecer la prevención a lo largo de toda la vida, promoviendo hábitos saludables y un adecuado control de las enfermedades crónicas. En la vejez, se requiere además un enfoque integral que considere la multimorbilidad, la fragilidad y el contexto social de cada persona, junto con mejorar el acceso a la atención primaria y fortalecer las redes de apoyo.
Avanzar hacia un envejecimiento saludable exige comprender que estas enfermedades no se explican solo por factores individuales, sino también por condiciones sociales que deben ser abordadas de manera urgente.
Felipe Díaz-Toro
Investigador Instituto de Investigación de Cuidados de la Salud
Universidad Andrés Bello