La NASA confirmó que los cuatro astronautas a bordo se encuentran en buen estado de salud, mientras esperan ser rescatados por equipos especializados desplegados en la zona.
El hito fue seguido en vivo a nivel mundial, permitiendo observar el reingreso de la cápsula Orión a la atmósfera terrestre y su posterior descenso controlado hasta impactar en aguas frente a la costa de San Diego, en el estado de California.
Tras el amerizaje, la nave será recuperada por personal de la Armada de Estados Unidos, mientras que los tripulantes Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen serán sometidos a evaluaciones médicas iniciales a bordo de un buque, antes de ser trasladados al Centro Espacial Johnson, en Houston, Texas.
La misión es considerada un paso clave en la exploración espacial, al marcar el retorno de vuelos tripulados en torno a la Luna después de más de cinco décadas desde las misiones Apolo, que concretaron los primeros alunizajes.
Aunque en esta ocasión la tripulación no descendió sobre la superficie lunar, el programa Artemis proyecta futuras misiones con aterrizajes más frecuentes, con miras a establecer una presencia humana sostenida en el satélite natural durante los próximos años. Según lo previsto por la agencia, un nuevo alunizaje podría concretarse antes de finalizar la presente década.