Se deben tomar precauciones al momento de comprar, trasladar, preparar alimentos o productos del mar, y estar atentos en caso de malestares que puedan indicar una posible intoxicación.
Ante el aumento del consumo de productos marinos durante Semana Santa, resulta necesario hace un llamado a adoptar medidas preventivas en todas las etapas de manejo de alimentos para evitar intoxicaciones alimentarias que puedan afectar a toda la familia. Esto va desde cocinar en casa, compra de productos o comer en un restaurante.
El académico de la Facultad de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, Juan Videla, indica que “la primera medida es adquirir pescados y mariscos exclusivamente en establecimientos autorizados por la Autoridad Sanitaria. Es muy importante verificar la frescura de los pescados que deben presentar ojos brillantes, branquias rojas y carne firme, mientras que los mariscos bivalvos deben tener sus conchas cerradas o cerrarse al ser manipulados, lo que da cuenta de su vitalidad”.
Recomendaciones
El docente también destaca la relevancia de mantener la cadena de frío desde la compra hasta el hogar. “Se recomienda utilizar coolers con hielo o gel refrigerante, especialmente en días calurosos, y evitar que el tiempo de traslado supere las dos horas antes de su refrigeración, con el fin de inhibir el crecimiento bacteriano”, advierte.
En el hogar, el académico señala que la descongelación debe realizarse únicamente en el refrigerador durante el tiempo necesario y nunca a temperatura ambiente. También recalca la importancia de utilizar tablas y utensilios diferenciados para alimentos crudos y cocidos, evitando así la contaminación cruzada.
En cuanto a la cocción, indica que “los pescados deben alcanzar una temperatura interna de 63°C y que se deben descartar estrictamente los mariscos que no abran completamente sus conchas durante este proceso”.
En caso de malestar e intoxicación
Respecto a los riesgos, el académico advierte que “una intoxicación alimentaria puede manifestarse con síntomas como náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal, e incluso fiebre o manifestaciones neurológicas en casos más severos. Estos pueden aparecer desde minutos hasta 72 horas después de la ingesta, dependiendo del agente causal”.
Frente a esta situación se recomienda suspender de inmediato el consumo del alimento sospechoso, mantener una adecuada hidratación oral mediante soluciones de rehidratación en pequeñas cantidades frecuentes y conservar muestras del producto para un eventual análisis sanitario posterior.
“Es fundamental acudir a un centro de atención médica urgente ante signos de presencia de fiebre, sangre en deposiciones o síntomas de deshidratación severa, entre ellos sed intensa y mucosas secas”, concluye..-