LOS ANDES.- Más de 40 niños y niñas entre 6 y 12 años reciben cuidado integral, alimentación y actividades recreativas en la Escuela Ferrovía, permitiendo que madres, padres y cuidadores desarrollen trabajos de temporada con tranquilidad.
En la Escuela Ferroviaria de Los Andes se desarrolla el Centro de Cuidado Trabajo de Temporada, un programa de apoyo a las familias que durante el verano deben desempeñarse en labores temporeras. La iniciativa entrega cuidado, entretención y alimentación a más de 40 niños y niñas de entre 6 y 12 años, entre el 12 de enero y el 13 de febrero, en un entorno seguro y protegido.
El programa es ejecutado por la Municipalidad de Los Andes, en conjunto con JUNAEB, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia y el Instituto Nacional de Deportes (IND), y está orientado a apoyar a madres, padres y personas cuidadoras que requieren un espacio confiable para el resguardo de sus hijos mientras trabajan durante la temporada estival.
El alcalde de Los Andes, Manuel Rivera, destacó la trayectoria y evolución de esta iniciativa.
“Este programa ha ido introduciendo cambios en el tiempo, es un programa histórico, especialmente en comunas como la nuestra que mantienen una relación importante con el trabajo de madres temporeras. A través de distintos fondos del IND, de la seremía respectiva y con aportes municipales, logramos que estos niños estén con nosotros, recibiendo cuidados, realizando actividades entretenidas, deportivas y de vida sana, incorporándolos también a la vida comunitaria desde el rol que cumple el municipio”.
Por su parte, el director de Desarrollo Comunitario y Familia, Ricardo Figueroa, valoró el impacto social del centro.“Estamos muy contentos de poder entregar a estos niños y niñas los cuidados que necesitan y merecen en este verano caluroso. Hoy el programa no solo considera a las mamás, sino también a los papás o cuidadores principales. Contamos con un equipo multidisciplinario que desarrolla dinámicas artísticas, culturales, deportivas y de desarrollo personal, alejándolos de las pantallas y promoviendo una inclusión social real, además de apoyar el empleo local al permitir que los adultos trabajen con tranquilidad”.
La encargada del centro, Samantha Núñez, resaltó el enfoque integral del programa.
“Ha sido un trabajo muy dinámico. Buscamos que los niños realicen actividad física, desarrollen su creatividad y fortalezcan sus habilidades cognitivas y sociales. Actualmente tenemos un grupo de 40 niños, con edades entre los 6 y 11 años, y estamos muy contentos porque los cupos han ido aumentando, lo que demuestra el interés y la necesidad que existe en la comunidad”,-