Once años después del aluvión, Chañaral aún reclama preparación frente a emergencias.-

CHAÑARAL.- Han pasado once años desde el aluvión que devastó la comuna de Chañaral en marzo de 2015. El recuerdo de esa jornada sigue vivo en la voz de Patricia Mella Albarrán, voluntaria de Bomberos y esposa del fallecido exconsejero regional Julio Palma.

Su testimonio refleja tanto la magnitud de la tragedia como las falencias institucionales que marcaron la respuesta estatal frente a la emergencia.El relato evidencia la falta de alerta temprana y la sorpresa con que la comunidad enfrentó el fenómeno. La lluvia, los truenos y el agua proveniente de la cordillera se transformaron en una masa destructiva que arrasó con viviendas, vehículos y vidas. La experiencia de Patricia se entrelaza con la de su esposo, quien fue alcanzado por el aluvión mientras trabajaba a pocos kilómetros de su hogar.La angustia personal se convirtió en símbolo del impacto colectivo. Julio Palma fue rescatado con vida, pero las secuelas del desastre lo acompañaron hasta su fallecimiento un año después. Patricia recuerda la precariedad de la atención médica y la ausencia de infraestructura adecuada para enfrentar una emergencia de tal magnitud.

En ese sentido, Patricia Mella Albarrán enfatiza al señalar que aun nos falta mucho para ser una comunidad preparada para este tipo de desastres:a crítica apunta a la falta de una política pública sostenida que garantice preparación y respuesta efectiva. Según Patricia, la comunidad debió levantarse sola, apoyada en la solidaridad y en redes personales, mientras otros quedaron desamparados. La reconstrucción posterior dejó poblaciones con problemas de salubridad y sectores aún abandonados.

Finalmente, Patricia Mella Albarrán sintetiza el aprendizaje colectivo:El testimonio refleja la memoria de un pueblo marcado por la tragedia y la resiliencia. Chañaral sigue levantándose, pero la confianza en las instituciones permanece quebrada. La voz de Patricia se convierte en un llamado a que las lecciones del pasado se transformen en políticas concretas para enfrentar las emergencias futuras.

Por su parte, el realizador y audiovisualista Francisco Javier Páez, quien recientemente recorrió la ciudad de Chañaral registrando en fotografías y video la situación actual, aporta una mirada crítica sobre el presente de la comuna. Su relato se suma al de Patricia, reforzando la idea de abandono y falta de voluntad política.El registro de Páez muestra que, más allá del paso del tiempo, las huellas del desastre permanecen visibles en calles, viviendas y espacios públicos. Su crítica apunta directamente a las autoridades locales y regionales, a quienes responsabiliza de no haber impulsado proyectos concretos para mejorar la calidad de vida de los habitantes.El llamado de atención busca instalar nuevamente el tema en la agenda pública y exigir que las nuevas autoridades recojan la posta. Páez advierte que fenómenos como el “niño costero” o eventos similares pueden repetirse, por lo que urge contar con obras de mitigación y planes de emergencia efectivos. Su voz, junto a la de Patricia Mella, refuerza la memoria colectiva de un pueblo que reclama dignidad y preparación frente a futuras catástrofes

.FOTOGRAFÍAS: FRANCISCO JAVIER PÁEZ.