El Presidente José Antonio Kast decretó tres días de duelo nacional tras el fallecimiento del sargento de Carabineros Javier Figueroa Manquemilla, quien murió el jueves 19 de marzo luego de permanecer internado en estado grave por un ataque armado sufrido el pasado 11 de marzo.
La medida fue anunciada durante la mañana, instancia en la que el Mandatario señaló que el país enfrenta “un día de profundo dolor”, tras confirmarse el deceso del funcionario policial, quien permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Base de Puerto Montt.
Previamente, a través de sus redes sociales, el jefe de Estado lamentó el fallecimiento del uniformado, calificando el hecho como un “cobarde ataque” y asegurando que se intensificarán los esfuerzos para dar con los responsables. En esa línea, enfatizó que la muerte de un carabinero representa una pérdida para todo el país y comprometió acciones para evitar la impunidad.
Durante su declaración, el Presidente también destacó el gesto del sargento Figueroa como donante de órganos, subrayando que su decisión constituye un llamado a la solidaridad incluso después de la muerte.
Asimismo, reafirmó el respaldo del Gobierno a Carabineros y a las policías, señalando que el Estado continuará trabajando para fortalecer la seguridad y apoyar la labor de las instituciones encargadas del orden público.
Por su parte, el general director de Carabineros, Marcelo Araya, sostuvo que la institución reforzará sus labores a nivel nacional y aseguró que se intensificarán las diligencias para ubicar a los autores del crimen. En su intervención, valoró además el trabajo coordinado con el Ministerio Público, la Policía de Investigaciones y los equipos especializados.
El sargento Figueroa se convirtió en el mártir número 1.255 de Carabineros, tras permanecer ocho días en riesgo vital producto de las heridas sufridas en el ataque. Hasta ahora, no se han informado personas detenidas en relación con el caso.