Recomendaciones para lidiar con el “síndrome post vacaciones”.-

  • Experta entrega una serie de consejos para enfrentar de mejor manera el malestar psicológico que se podría producir con la vuelta a la rutina.

Con el fin de las vacaciones, muchas personas experimentan síntomas como ansiedad, cansancio, desmotivación o incluso alteraciones en el sueño y la alimentación. A este conjunto de manifestaciones se le conoce como “síndrome post vacaciones” que puede generar un impacto significativo en el bienestar de las personas.

Francisca Lam, Jefa de Gestión de Salud Mental de Achs Salud, explica que “este fenómeno tiende a manifestarse por diversas razones. Durante las vacaciones, es común experimentar una relajación profunda y alejarnos de las responsabilidades laborales, lo que nos brinda una sensación de libertad. Volver a la rutina puede generar un contraste brusco entre el control de la agenda propia y el descanso que otorga el período de vacaciones y las responsabilidades propias del día a día”. La especialista también menciona que por lo general, se trata de un proceso adaptativo que no suele extenderse más allá de dos semanas, “pero es importante estar atentos y tomar medidas para minimizar el malestar”, dice.

Para prevenir este fenómeno, Lam ofrece algunas recomendaciones que pueden ayudar a cuidar nuestra salud mental.

Planificación anticipada y orden del sueño: esto incluye adecuarse al inicio de actividades de forma gradual, durante al menos los dos últimos días de vacaciones, por ejemplo ordenar la rutina de la casa y preparar lo necesario para la vuelta a la rutina (uniforme, herramientas de trabajo, colaciones, etc.). También es importante regular las horas de sueño por lo que lo ideal es que al menos durante los últimos dos días libres se retome la rutina de sueño regular.

Organización del primer día: el primer día de vuelta a las actividades debería dedicarse a ordenar la agenda y las labores pendientes. Es importante hacer una diferenciación clara entre lo urgente y lo importante para establecer prioridades de manera efectiva.

Manejo del correo electrónico: es recomendable comenzar a leer los correos desde arriba hacia abajo. Esto ayuda a evitar situaciones de estrés al encontrar problemas que quizás ya han sido resueltos durante las vacaciones.

Gestión del tiempo y del estrés: al volver de vacaciones, es importante reconocer que la atención y la concentración pueden no estar al 100%. Tomar el tiempo necesario para reintegrarse a la jornada habitual de forma progresiva es relevante para evitar sentirse abrumado y facilitar una transición más suave.

Tratar de dejar el trabajo o las clases en su espacio: es fundamental intentar dejar las responsabilidades en el lugar donde corresponden, ya sea el trabajo, el colegio o la universidad, y no llevarlas constantemente a casa o a los espacios de descanso. Por ejemplo, dedicar tiempo a actividades recreativas como retomar hobbies que se pueden haber dejado de lado durante las vacaciones, ir al cine, salir a caminar o compartir con la familia y los amigos puede ayudar a mantener un equilibrio saludable entre las obligaciones laborales o académicas y la vida personal.

Autocuidado mediante hábitos saludables: comer sano, respetando horarios, medir el consumo de alcohol, así como realizar o retomar actividad física, son excelentes formas de mantenerse bien y con un ánimo positivo para lograr un retorno amigable a la rutina.