CALDERA.- En el puerto de Caldera se vivió una hermosa jornada de fe y tradición con motivo de la festividad de San Pedro, patrono de los pescadores. La comunidad se reunió junto al mar para celebrar la Santa Misa, en un ambiente marcado por la participación, la devoción popular y el profundo cariño hacia esta fiesta tan significativa para la vida del puerto.
La Eucaristía fue presidida por el Obispo de Copiapó, Mons. Ricardo Morales, junto al P. Juan Barraza, párroco de la parroquia San Vicente de Paúl de Caldera. En la celebración participaron autoridades regionales y comunales, representantes de la Armada, bailes religiosos, familias, pescadores y numerosos fieles que llegaron hasta el muelle para encomendar sus vidas, sus familias y su trabajo a la intercesión de San Pedro.
Durante la celebración, se destacó el valor de la fe sencilla del pueblo pescador, que reconoce en San Pedro a un testigo cercano: un hombre de mar, llamado por Jesús desde su propia vida cotidiana para convertirse en discípulo y servidor del Evangelio. En torno al altar, instalado junto al puerto, la comunidad expresó su gratitud a Dios por el don del trabajo, por la vida de quienes salen cada día al mar y por la historia de fe que sostiene a las familias de Caldera.
Finalizada la Santa Misa, se realizó la tradicional procesión marítima, en la que la imagen de San Pedro fue llevada junto a varias embarcaciones engalanadas para la ocasión. En este recorrido por el mar, Mons. Ricardo Morales impartió la bendición a cada una de las embarcaciones, pidiendo al Señor protección para los pescadores, sus familias y todos quienes hacen del mar su fuente de vida y sustento.
La jornada estuvo marcada por un clima de alegría, fervor y profunda piedad. La presencia de numerosas personas, junto a los colores de las embarcaciones, los signos religiosos y la participación de la comunidad, dieron cuenta de una tradición viva, profundamente arraigada en el corazón del pueblo calderino.
La fiesta de San Pedro volvió a reunir a la comunidad en torno a la fe, el mar y la gratitud, renovando la esperanza de quienes, confiados en Dios, siguen echando las redes cada día..-