ANTOFAGASTA.- Bandas criminales superan medidas de seguridad en ferrocarriles de la región de Antofagasta, robando 169 toneladas en cuatro meses de 2026 y amenazando operaciones de grandes mineras.
Bandas criminales están escalando sus operaciones de robo de cobre en trenes mineros que cruzan la región de Antofagasta, demostrando mayor sofisticación y coordinación táctica que vulnera los sistemas de seguridad históricos de la industria.
Antofagasta Plc, operadora ferroviaria del norte de nuestro país, alertó a las autoridades sobre la escalada mediante un memo presentado en mayo ante el Ministerio de Seguridad Pública, en el cual advierte que los delincuentes están “adaptándose” a las medidas de protección que durante años resultaron efectivas.
Operaciones sofisticadas y crecientes
El fenómeno no es menor en números. Antofagasta reportó 86 robos el año pasado, más del doble de los 39 registrados en 2022. En los primeros cuatro meses de 2026, la cifra ya alcanzaba 34 asaltos que sacaban 169 toneladas de cobre de los trenes, equivalente al 71 por ciento del total sustraído durante todo 2025.
Los delincuentes emplean tácticas cada vez más peligrosas: según fiscales chilenos, saltan desde vehículos hacia los vagones en movimiento, lanzan losas de cobre de 80 kilos hacia cómplices en el desierto y escapan en terreno árido. Otros utilizan ganchos para extraer pilas completas de cátodos de trenes desacelerados.
El cobre robado es vendido a depósitos ilegales de chatarra, fundido para eliminar marcas identificatorias y exportado disfrazado como carga residual, frecuentemente hacia China.
Blancos específicos y costo operativo
El tren de cobre proveniente de la mina Chuquicamata de Codelco, fue golpeado docenas de veces en 2025, con pérdidas valuadas en $2.4 millones en metal rojo. En respuesta, la operadora ferroviaria presupuestó casi el mismo monto para instalar jaulas anti-robo y asignar equipos de seguridad dedicados a esa línea.
En enero de 2026, un tren equipado con jaula protectora que transportaba mineral de Freeport-McMoRan desde la mina El Abra fue golpeado dos veces en dos semanas. Antofagasta interpretó esto como evidencia de “un nivel superior de adaptación, coordinación, sofisticación y apetito de riesgo por parte de las organizaciones criminales.”
Riesgo para trabajadores e infraestructura crítica
Más allá del impacto económico, la seguridad de los operarios está en riesgo. Este año, criminales que huían con cobre lanzaron piedras contra trabajadores de uno de los trenes. Los analistas de seguridad advierten que las bandas han evolucionado hacia operaciones cuasi-paramilitares, dotadas de armas de fuego y chalecos antibalas.
En el memo presentado a autoridades, Antofagasta señaló: “El robo de cátodo de cobre en transporte ferroviario representa un riesgo directo para la seguridad de trabajadores, continuidad operacional minera y protección de una cadena logística estratégica para el norte del país.”