Carta/Opinión: Conductas de alertas posibles abusos en menores con Autismo.-

La condición de trastornos del espectro autista no sólo es un desafío clínico en cuanto a atención constante de actualización sintomatológica y de avances en investigación sobre distintos aspectos de ellos, sino que también requiere una educación a la sociedad, para desmitificar y a la vez atender a las necesidades propias a las condiciones contextuales.

A raíz del video que alude a esta condición como personas que no dan signos o señales de alerta ante violencia, trauma o condiciones de stress emocional, se puede señalar que desde la neuropsicología hay cambios conductuales que sí podrían ser visibilizadas tanto en niños verbales como no verbales, por parte de la familia y que deben ser consultadas a profesionales con diligencia.

Entre ellas cabe señalar algunas que pueden servir a padres y familias, como los cambios de conductas repentinos o abruptos en los menores con autismo manteniendo una rutina sistemática, alteraciones considerables en las conductas habituales de sueño, aumento de terrores nocturnos, aumento de períodos de sueño o por el contrario disminución importante de estos, por ejemplo.

Otras conductas que pueden servir de alerta, pueden serlas alteraciones en el control de esfínteres que aparecen de un día para otro, cuando esto ya era una conducta alcanzada, angustias exacerbadas o aumento de la ansiedad ante rutinas habituales que aparecen repentinamente y se mantienen un tiempo considerable, incluso la evitación exacerbada ante actividades habituales.

 También puede haber un aumento en las conductas autoestimulativas o por el contrario una evidente situación “de enclaustramiento” como por ejemplo bajar o disminuir de manera abrupta o considerable el uso de jergas, los movimientos estereotipados, etc. que dan la sensación de que “se silenció” o aumento excesivo de la irritabilidad o disminución de la tolerancia a las actividades que antes disfrutaba o al menos no producían reacciones adversas.

Cabe señalar que si bien ninguna de las conductas señaladas por sí solo, refleja conductas emocionales traumáticas o abusivas, sí es necesario atender y consultar tempranamente ante cambios bruscos de las conductas habituales de los menores pues las personas con Autismo no verbal, en especial, pueden dar señales de malestar que van desde estados de salud, por ejemplo, un dolor físico o un estado gripal aún en desarrollo como afectaciones emocionales como un día muy agobiante, desafiante, etc. Esto mantenido en el tiempo puede ser un signo que hay que atender.

Claudia Figueroa L.

Magíster en desarrollo cognitivo, Escuela de Fonoaudiología

Universidad Andrés Bello