Carta/Opinión: Lo invisible de la dislexia en adultos.-

Lo invisible de la dislexia en adultos

La dislexia es una condición del neurodesarrollo que afecta principalmente la lectura, escritura y procesamiento del lenguaje escrito, sin relación con el coeficiente intelectual. Estudios internacionales estiman que afecta aproximadamente al 7% de la población.

Aunque suele asociarse únicamente a la infancia, esta se puede persistir durante toda la vida. Especialistas advierten que muchos adultos llegan a la educación superior o al mundo laboral sin haber recibido un diagnóstico oportuno, enfrentando dificultades que suelen confundirse con desorganización, falta de atención o bajo rendimiento.

En adultos, las dificultades suelen manifestarse en lectura lenta, problemas para redactar textos, errores ortográficos frecuentes, dificultad para organizar información escrita o cansancio frente a tareas de lectura extensas. Además, investigaciones muestran que estas dificultades pueden impactar la autoestima, el acceso a estudios superiores y las oportunidades laborales.

Muchas personas adultas crecieron sin diagnóstico, especialmente en generaciones donde existía menor conocimiento sobre neurodivergencias y dificultades específicas del aprendizaje. Esto provocó que durante años fueran catalogadas erróneamente como “flojas”, “desmotivadas” o “poco capaces”.

Sin embargo, la evidencia actual demuestra que las habilidades lectoras y de escritura pueden mejorar incluso en la adultez mediante intervenciones específicas. Un estudio publicado en Annals of Dyslexia evidenció mejoras significativas en lectura, escritura y procesamiento fonológico en adultos que participaron en programas de intervención lingüística especializada.

El abordaje no debe considerar solo las dificultades académicas, sino también el impacto que estas generan en la participación social, laboral y cotidiana de las personas. Detectar, comprender y acompañar estas trayectorias permite disminuir barreras y favorecer entornos más inclusivos para las distintas formas de aprender y comunicarse.

Daniela Estobar

Académica Escuela de Terapia Ocupacional

Universidad Andrés Bello