¡De película! Deportes Copiapó ganó a Magallanes con dos goles en los descuentos.-

SAN BERNARDO.- En un desenlace que rozó lo cinematográfico, el “León” de Atacama sacó las garras cuando parecía sentenciado. Con dos goles en los minutos de adición, el equipo de Héctor Almandoz remontó un partido imposible frente a Magallanes, llevándose un 3-2 que vale oro en su lucha por la liguilla.El encuentro en el Municipal de San Bernardo comenzó con un libreto inesperado. Pese a que Magallanes tomó la iniciativa y asedió el arco de Nicolás Temperini desde el silbatazo inicial, fue la visita la que golpeó primero. Apenas a los 5 minutos, una conexión letal terminó con Manuel López mandando el balón al fondo de las redes tras una habilitación de Claudio Zamorano. El 1-0 temprano descolocó al “Manojito de Claveles”, que aunque buscó el empate con insistencia durante toda la primera fracción, se fue al descanso con la frustración de no poder romper el cerrojo defensivo del cuadro nortino.

La segunda mitad trajo consigo el renacer de la “Academia”, que parecía encaminarse a una victoria sólida. A los 52′, la fortuna le sonrió al local cuando un centro de Alessandro Toledo fue desviado accidentalmente por Nicolás Suárez hacia su propia puerta, decretando la igualdad. El envión anímico fue total y se tradujo en el 2-1 a los 71′, gracias a una joya de jugada colectiva: una pared entre Coronel y Salinas que Cristóbal Jorquera definió con maestría en el área chica. Con el marcador a su favor y el control del juego, la fiesta parecía total para los locales.Sin embargo, Deportes Copiapó apeló a la heroica en un cierre de infarto que dejó mudo al estadio. Ya en tiempo de descuento, Claudio Zamorano se vistió de héroe al conectar un certero cabezazo que puso el 2-2 parcial, rescatando un punto que ya parecía suficiente. Pero el “León” quería más: en el minuto 90+6′, Iván Ledezma lanzó un centro preciso que Rodrigo Orellana empalmó de primera para batir a Joaquín Muñoz. Con este 3-2 definitivo, Copiapó borra la amargura de su derrota anterior y se inyecta una dosis de fe vital para seguir soñando con el ascenso.