Productos, marcas, estrategias de venta y mucha creatividad fueron parte de la jornada, donde estudiantes de distintos niveles llevaron a la práctica sus conocimientos y experimentaron directamente lo que significa crear y administrar un emprendimiento.
Con stands repletos de productos y una alta participación de estudiantes, el Liceo Mixto Bicentenario realizó su Feria de Emprendimiento Escolar, iniciativa que permitió a los jóvenes convertir las ideas desarrolladas durante el semestre en verdaderos proyectos de negocio.
La rectora de la Corporación Monte Aconcagua, Ninoska Ramírez, destacó el desarrollo de una nueva versión de esta iniciativa y el protagonismo que asumen los estudiantes durante el proceso. “Estamos muy orgullosos de esta nueva versión de nuestra Feria de Emprendimiento, una iniciativa que busca que nuestros estudiantes sean protagonistas de sus propios aprendizajes y tengan la oportunidad de transformar sus ideas en proyectos concretos”, señaló.
En esa línea, explicó que cada grupo debió asumir el desafío de desarrollar integralmente su propuesta. “Cada grupo de estudiantes tuvo el desafío de crear un emprendimiento, desde la creación de la idea y la organización, hasta su puesta en práctica y presentación ante la comunidad educativa. Esto les permitió desarrollar no solo conocimientos, sino también habilidades fundamentales como el trabajo en equipo, la creatividad, la responsabilidad, la comunicación y la capacidad de resolver problemas”, agregó.
En el caso de los alumnos de cuarto medio de la enseñanza técnico-profesional, el trabajo comenzó durante el primer semestre. El coordinador de Prácticas Profesionales y Alternancia Dual, Alexis Mendoza, explicó que los estudiantes desarrollaron sus ideas de negocio trabajando habilidades como comunicación, liderazgo y resolución de problemas. “Todo lo que ellos planificaron, diseñaron, el día de hoy lo llevan a cabo, venden sus productos, los comercializan, hacen publicidad”, explicó.
La propuesta también busca ampliar la mirada de los jóvenes respecto de su futuro laboral. “Ellos están encargados de crear una empresa”, sostuvo Mendoza, destacando que durante el proceso los estudiantes no solo adquieren contenidos, sino que viven experiencias que les permiten enfrentar de mejor manera el mundo laboral e incluso proyectarse como futuros emprendedores.
La jefa del Departamento Biprovincial de Educación de San Felipe y Los Andes, Paula Mena, valoró la experiencia como una muestra del fortalecimiento de la educación técnico-profesional en el territorio. “No simplemente tienen que salir del colegio a una empresa, sino que pueden crear las suyas”, afirmó, destacando el emprendimiento como una herramienta para alcanzar mayor autonomía y generar nuevas oportunidades.
Uno de los proyectos que llamó la atención fue el desarrollado por Esmeralda Ordenes, estudiante de cuarto medio G de Explotación Minera, quien junto a sus compañeros decidió unir minería y pastelería. Crearon productos inspirados en elementos mineros, como trufas, cuchuflíes, brochetas de gomitas y queques, todos con nombres y conceptos vinculados a su especialidad. “Todo en realidad tiene relación con la minería”, explicó la estudiante, quien espera continuar profesionalmente en el área minera, manteniendo la pastelería como una actividad complementaria.
También destacó el emprendimiento creado por cuatro estudiantes de cuarto medio de Electrónica, quienes comercializaron distintos snacks y sumaron una estrategia promocional vinculada al uso de una mesa de ping-pong. Para Carlos Cano, uno de sus integrantes, el principal aprendizaje estuvo en el trabajo colaborativo: “Aprendimos a juntarnos como grupo y poder coordinar algo entre todos”. El resultado, reconoció, terminó superando sus propias expectativas: “Pensamos que nadie nos iba a querer comprar y al final hemos vendido harto y nos ha ido bien”.
Para el director del Liceo Mixto Bicentenario, Renato Maldonado, este tipo de experiencias forma parte de una educación que busca entregar herramientas para la vida. “El emprendimiento va más allá de circunstancias netamente académicas”, afirmó, destacando que los estudiantes deben desarrollar habilidades del siglo XXI y ser capaces de “instalar un modelo de negocio y desarrollar un emprendimiento”.
Con esta feria, el Liceo Mixto busca que sus estudiantes no solo aprendan a crear un producto, sino también a convertir una idea en un proyecto, trabajar en equipo, resolver problemas, comunicar, vender y asumir el desafío de emprender, fortaleciendo así una formación que los prepara tanto para incorporarse al mundo laboral como para convertirse, eventualmente, en generadores de sus propias oportunidades.-