Las intensas precipitaciones que han afectado recientemente a distintas zonas del país han dejado inundaciones, deslizamientos y cuantiosas pérdidas materiales. Sin embargo, junto con la reconstrucción de viviendas e infraestructura, existe una emergencia silenciosa que no siempre recibe la atención que merece, y es el impacto que estas catástrofes tienen sobre la salud mental de las personas afectadas.
Perder un hogar, un negocio o bienes con un profundo valor afectivo no representa únicamente un daño económico. También implica la ruptura de la vida cotidiana, la incertidumbre sobre el futuro y, muchas veces, la pérdida de seguridad y de proyectos construidos durante años. A ello se suma la sensación de vulnerabilidad, la falta de apoyo inmediato y la desorientación que experimentan quienes lo han perdido todo.
En estos escenarios es esperable que aumenten los cuadros de estrés agudo, ansiedad, depresión e incluso trastorno por estrés postraumático. Estas consecuencias no solo afectan a las personas de manera individual, sino que también repercuten en la convivencia familiar y en la capacidad de las comunidades para recuperarse.
Resulta indispensable incorporar estrategias de apoyo psicosocial desde las primeras etapas, fortaleciendo la atención en salud mental, capacitando a líderes comunitarios y facilitando el acceso oportuno a profesionales especializados.
Asimismo, es importante recordar a quienes viven estas situaciones que sus emociones son una reacción normal frente a una experiencia extraordinaria. Mantener rutinas, apoyarse en familiares y vecinos, limitar la sobreexposición a noticias y buscar ayuda profesional cuando la angustia persiste son acciones que pueden marcar una diferencia significativa en el proceso de recuperación.
Reconstruir lo material es importante para vivir, pero reconstruir el bienestar emocional de las personas también debe ser una prioridad para enfrentar de manera integral las consecuencias de los desastres naturales.
Juan Videla
Máster en Salud Mental, Facultad de Enfermería
Universidad Andrés Bello