Las Necesidades Educativas Especiales (NEE) son un tema de la sociedad.-

NOTA DE OPINION.- Las necesidades educativas actuales, que presentan niños y adolescentes que asisten a colegios de todo el país, no pueden ser el foco del problema que se arrastra desde una realidad anterior.

En primer lugar, el sistema de estimulación temprana está sobrepasado y la atención primaria no cuenta con profesionales idóneos o equipos especializados como Terapeutas ocupacionales, Fonoaudiólogos, Neurólogos o Psiquiatras centrados sólo en la detección y tratamientos de los primeros desfases del desarrollo. Esto trae como consecuencia que los padres no sólo desconozcan en períodos tempranos del desarrollo las necesidades de sus hijos que seguramente en su mayoría se transformarán en NEE sino que los que logran detectarlo deben acceder a atenciones particulares que significan un alto costo y ajustes familiares de gran esfuerzo.

Junto a lo anterior, las mallas curriculares actuales en la formación docente carecen de perspectivas multiprofesionales que logren generar un pensamiento crítico, así como estrategias educativas a la altura de los diagnósticos actuales, la diversidad del aula y la masividad de las demandas de los menores que necesitan aprender.

En otra dimensión de este problema, un niño o adolescente hoy con NEE, es un menor excluido, que debe sobre adaptarse a un currículo rígido que a pesar de las leyes actuales de inclusión limitan un acceso progresivo, cuidado y con flexibilidad perse para avanzar en su aprendizaje. Esto implica que los equipos clínicos externos al Colegio, que realizan tratamiento, incluso en lugares con proyectos de integración, sean constantemente requeridos en aspectos internos como las sanciones por no ajuste de la conducta, búsqueda de progresos fuera del alcance del neurodesarrollo atípico o incluso determinar si es “ese” el espacio educativo para “ese menor”.

Las verdaderas necesidades son las del sistema, por tanto, en su totalidad con capacitaciones, ajustes flexibles, conocimiento de la realidad contextual del aula, inclusión al aprendizaje en todas las dimensiones de este, aceptación de la diversidad en el neurodesarrollo entre otros aspectos que querámoslo o no, incluyen a toda la sociedad.

Comprender, atender y acompañar a las infancias en su aprendizaje e inserción social es trabajo de todos.

Claudia Figueroa

Magíster en Desarrollo Cognitivo

Universidad Andrés Bello