CALDERA.- Este miércoles, en el Obispado de Copiapó, se dio inicio oficial a la causa de beatificación de Fray Crisógono Sierra y Velásquez, popularmente conocido como el “Padre Negro”. La noticia llega luego de que el Vaticano confirmara que no existen obstáculos legales ni doctrinales para iniciar el procesoEl obispo de la Diócesis de Copiapó, Monseñor Ricardo Morales Galindo, calificó el día como una verdadera fiesta para la zona.
Según explicó, recibieron desde la Santa Sede el documento denominado Nihil Obstat (nada obsta), una autorización formal que permite que el “Siervo de Dios” comience su camino oficial hacia los altares.
Morales recordó que la solicitud fue enviada en 2023 y, tras tres años de gestiones y espera, finalmente la Iglesia local cuenta con el respaldo para avanzar.Destacó además que esta causa ha sido impulsada con especial dedicación por el Padre Nelson Barrientos, quien ha recopilado los antecedentes necesarios para demostrar la vigencia de esta devoción.
El obispo destacó que la figura del Padre Negro es única, ya que su legado no se limita solo al mundo católico, sino que es respetado transversalmente por la sociedad civil de la región.
El “Apóstol de Atacama” es recordado por recorrer a pie cada rincón de la zona, instalando cruces en los cerros y fomentando la fe hacia la Virgen de la Candelaria.Incluso, Monseñor Morales compartió una anécdota personal sobre su reciente visita a Roma, relatando cómo, de manera casi providencial, la carpeta del Padre Negro logró avanzar entre numerosos expedientes en el Vaticano, lo que para muchos es una señal de la fuerza que tiene esta causa.
Para que el proceso de beatificación prospere, la Iglesia requiere documentar gracias y posibles milagros atribuidos a la intercesión del Padre Negro.
En este sentido, las autoridades eclesiásticas hicieron un llamado abierto a todos los atacameños que hayan experimentado sanaciones físicas o espirituales.Cualquier persona que desee aportar con su relato o evidencia puede acercarse a la secretaría del Obispado de Copiapó o contactar directamente al Padre Nelson Barrientos. La participación de la comunidad, especialmente de los grupos de laicos que mantienen viva la oración en lugares como la gruta de Caldera, será fundamental para que Atacama pueda tener, en un futuro, a su primer santo oficial.