Mitos y verdades sobre la leche en la primera infancia.-

Los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo físico, cognitivo e inmunológico de niños y niñas. Sin embargo, en torno al consumo de leche durante la primera infancia siguen existiendo múltiples dudas, mitos y desinformación que pueden afectar directamente la salud infantil.

La evidencia científica y las recomendaciones del Ministerio de Salud son claras: la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida continúa siendo la mejor alimentación posible para los lactantes. La leche materna no solo entrega proteínas, grasas saludables, calcio y vitaminas esenciales, sino también anticuerpos que protegen frente a infecciones respiratorias, diarreas y alergias. Ningún sustituto logra replicar completamente esta composición.

Uno de los errores más frecuentes es pensar que la leche de vaca puede reemplazar tempranamente a la leche materna. Esto no es recomendable antes de los 12 meses, ya que posee una concentración de proteínas y minerales que el organismo infantil aún no puede metabolizar adecuadamente y, además, presenta deficiencias importantes de hierro y otras vitaminas esenciales.

También se ha extendido la idea de que las bebidas vegetales pueden sustituir a la leche tradicional en niños y niñas. Sin embargo, productos de avena, almendra o arroz no están diseñados para cubrir los requerimientos nutricionales de la infancia y no deben utilizarse sin supervisión médica.

Otro aspecto relevante es evitar eliminar la leche por decisión propia frente a síntomas digestivos o rechazo alimentario. Aunque existe alergia a la proteína de la leche de vaca en un pequeño porcentaje de lactantes, esta debe ser diagnosticada por profesionales de salud.

Promover información clara y basada en evidencia resulta fundamental en un país donde los hábitos alimentarios inadecuados y la malnutrición continúan siendo desafíos de salud pública.

María Pilar Valenzuela

Académica Facultad de Enfermería

Universidad Andrés Bello.