La iniciativa “Mujeres Gásfiter: Talento que Fluye”, desarrollada junto a AIEP,
entregó formación técnica a participantes de diversas comunas del Valle de
Aconcagua, fortaleciendo sus oportunidades laborales y de emprendimiento.
San Felipe,junio de 2026. Cerca de una veintena de mujeres del Valle de
Aconcagua recibieron su certificación tras completar el programa “Mujeres Gásfiter:
Talento que Fluye”. La iniciativa, impulsada por Esval en alianza con AIEP, busca
fortalecer la empleabilidad femenina y abrir nuevas oportunidades de desarrollo en un
oficio tradicionalmente masculinizado.
Desde abril, las participantes completaron más de 70 horas de formación teórica y
práctica en la mantención y reparación de instalaciones sanitarias. Además, el curso
incluyó herramientas para potenciar el emprendimiento y la autonomía laboral de las
participantes.
El subgerente zonal de Esval, Rodrigo Lastra, destacó el compromiso de las alumnas
durante el proceso: “18 de 22 participantes que iniciaron este proceso pudieron
culminar su titulación. Hoy día se les ha entregado no solo su certificado, sino también
las primeras herramientas que ellas tendrán para desempeñarse en este nuevo oficio
que acaban de aprender”, señaló el ejecutivo.
En la ceremonia estuvo presente la alcaldesa de San Felipe, Carmen Castillo, quien
agradeció a la sanitaria “por la oportunidad de formar a mujeres gásfiter para nuestra
zona, a través de una asociatividad con AIEP. Les agradecemos enormemente porque
sabemos que estas mujeres van a poder cumplir un sueño de ser más autovalentes y
de formar una actividad a partir de su emprendimiento, así que felicitamos a Esval”.
Testimonios de futuras gasfiteras
Alisson Pacheco, una de las participantes certificadas, valoró los conocimientos
adquiridos durante el curso. “Me siento contenta con todo lo aprendido. Tengo
mayores conocimientos de los que pensé en algún momento iba a tener. Me siento
bastante conforme. Puedo solucionar cosas de la vida cotidiana, ya sea en mi casa o
trabajando, entonces con eso me doy por pagada”, comentó.
Marla Vilches, alumna que completó el programa, destacó el impacto que tendrá esta
capacitación en su futuro laboral y personal, señalando que “me hicieron ver un campo
laboral gigantesco donde voy a poder dimensionar un mundo completamente distinto,
donde la mujer siempre estuvo apartada. Hoy me siento capaz de todo gracias a este
curso. Ahora voy a poder estar con mis hijos, organizarme en mi casa y ser una mujer
gásfiter”.
El programa este año celebró una década de trayectoria, capacitando a más de 1.000
mujeres de la Región de Valparaíso. La iniciativa forma parte de los programas de
vinculación comunitaria de Esval, que busca promover la equidad de género, el
desarrollo
para mujeres desarrollo de competencias y la generación oportunidades para mujeres de los
territorios donde opera la sanitaria.-